1 de marzo

Visité una psíquica, una mujer francesa quien llevaba un peinado bob, corto y marrón. Empezó mi lectura con un ejercicio de respiración; ella me pidió cerrar mis ojos y respirar a fondo, y pensé sobre la escena en El mago de Oz cuando el fraude pide Dorothy el mismo así que él puede examinar las pertenencias de ella para pistas. La psíquica tenía una baraja de cartas tarot con dibujos desde varias historias de niños. Saqué dos cartas con personajes de Oz; una con Dorothy, Toto y el globo grande del mago, y la otra con la bruja buena Glinda. Esta historia ha sido un motivo esto año: los personajes, las imágenes me siguen en todos partes, viajeros compañeros.

2 de marzo

En las semanas recientes Ben y yo hemos estado juntos constantemente; era un alivio pasar un día solo, con mi escritura y mis pensamientos y un libro de Agatha Christie, Los asesinatos ABC. Paseé al lado del Lago Daylesford: estaba un ganso muerto al lado del paseo, como la víctima en una novela policíaca. Las plumas de su última cuidado estaban esparcidas en el suelo; solo su pecho se había asaltado y devorado, una excavación ordenada. El resto del pájaro era intacto, su expresión tranquila. No sé que animal había asaltado el ganso – quizás un gato o un zorro – pero había obrado con precisión. El libro es sobre un asesino serial; es un ejemplo temprano del genero. Lo tiene un giro bueno: el asesino se entrega a la policía treinta páginas antes el fin, y pensé todo no fue como se pareció. La estructura es insólita; las perspectivas alternan entre el asesino y Hastings, el amigo del detective Poirot. Christie revela la identidad del asesino inmediatamente; al final, él es un personaje muy simpático.

4 de marzo

Paseé para el otro lago en Daylesford, en las afueras, por un sendero a través del bosque. El sendero tiene una apariencia de devastación, como si la gente acaba de despejarlo con machetes. El bosque es lleno de las zarzas; están creciendo agresivamente, amenazando a tomar posesión del paisaje. Lo es solo gran eucaliptos blancos y olas verdes oscuras de espinas. El lago es hermoso, no tan mantenido como Lago Daylesford, un gran parque de caravanas con familias, canoas, pavos reales y bodas informales. El pavo real y su hembra paseaban por separado; el macho solo, sus pies y su pescuezo moviendo con ritmos diferentes, la hembra con sus pollitos marrones, un brillo verde sutil en su pescuezo.

6 de marzo

Anoche conducimos hacia Lyonville, un pueblito cerca de Daylesford. No hay ningunas tiendas, solo un pub, los Radio Springs. Los martes, el dueño tiene noches de películas misteriosas: yo le había llamado, y él no había dicho a mí la identidad de la película. El bar es decorado en el estilo de la playa, con muchas camisas hawaianas en las paredes, una excentricidad divertida eso lejos desde el mar. Cenamos pizzas y el dueño nos llevó a su cine pequeño. La película se llamó Matewan; la fue sobre un conflicto entre mineros de carbón y sus patrones, en los Estados Unidos en los 1920s. El dueño del pub era protector de la película, casi pesaroso, porque el sujeto era serio. Me encantó la experiencia: pensé cual rara vez tengo experiencias no he elegido. La película era buena, con un Chris Cooper muy joven y un sensación muy viva de esa comunidad pasada. Volvimos as las 9; estábamos mirando con mucho cuidado el bosque al lado de la carretera por vombátidos.

11 de marzo

Encontramos un puesto en el principio del desfile: miramos los diferentes grupos maricas, esperando en cola. Las jefas eran las lesbianas en motos, la caballería ruidosa de todo desfile marica. Sus motos eran decorados con gran banderas de arco iris; el desfile empezó con el ruido de sus motores, mientras las mujeres giraban los aceleradores. La energía era muy diferente del Mardi Gras en Sídney, una expresión del entero pueblo; un desfile es diferente en la luz del día también, más común y corriente, y de alguna manera más íntegro. Matrimonio era una tema muy común: parejas lesbianas en autos de golf decorados para unas bodas; un hombre llevaba una chaqueta sin camisa, con su caballo enorme llevaba un velo blanco. Más tarde, salimos a un pub: había una fiesta de baile en el patio, y Ben y yo bailamos debajo de las cuerdas de las luces de colores, en una pista de baile tan atestada no pudimos mover nuestros brazos. Necesité algún tiempo con mi gente marica, y era una noche mágica.

12 de marzo

El lunes pasado conducimos hacia un cortijo en el campo fuera de Benalla. El campo es llano y seco, más tierra que hierba, con algunas vacas negras en la sombra de los pocos árboles. La tierra aquí no está solamente debajo tus pies, pero en el aire también, un olor y sabor dulce y caliente. Las perritas disfrutan un gran libertad: las deambulan a través de los prados cerca de la casa, persiguiendo las cuervas, tomando el sol. Las paredes de la casa son todas ventanas, sin cortinas o persianas: todas las mañanas nos despertamos con el amanecer.

13 de marzo

Exploré Benalla con mi cámara: el pueblo tiene un festival de arte de calle anualmente, y sus paredes eran cubiertas con obras de pintadas. En general no me gusta arte de calle, pero esto era diferente: la organizadora y muchas de las artistas eran mujeres, y sus obras eran representaciones de mujeres, no como objetas de fantasías masculinas o imágenes sexuales, pero como gente diversa y distinta. Mi favorita era un autorretrato de una artista, una mujer altiva con pájaros en sus hombros y una calavera en su mano. La artista se llama Lisa King. Después paseé al lado del lago, medio drenado para matar una mala hierba. Playas provisionales habían aparecido en su orilla; los patos eran confinados al parte pequeño restante de la agua. El paseo era muy hermoso, a través de un bosque eucalipto, todos troncos blancos y hierba larga, dorado en el sol.

14 de marzo

He leído dos libros de la escritora coreana Han Kang, El libro blanco, y La vegetariana. El primero era apropiado para mi vida ahora: lo se compone de muchas obras cortas y poéticas, todas sobre el color blanco. La autora viaja a un país europeo muy frío, fascinado del olvido de la nieve. Me encantan los vislumbres breves hacia el interior de su mente, una persona en un lugar extraño donde todos los detalles son intensos, a veces dolorosamente intensos. Han Kang cuenta la historia de uno aborto natural de su madre; normalmente estoy sospechoso de artistas quienes toman prestado el dolor de otras personas para sus obras, pero en ese caso la experiencia de su madre era tan traumática entendí como la puede marcar las vidas de toda la familia. La vegetariana es un genero diferente, una novela con personajes y perspectivas múltiples. Admiré la manera vemos la personaje principal solamente a través de las perspectivas de su familia: su realidad queda misteriosa mientras ella escapa su forma humana.

17 de marzo

El sábado hacía mucho calor, y muy temprano visitamos una ciénaga afuera de Benalla. La historia del lugar – se llama los Winton Wetlands – era muy interesante: antes de la llegada del los europeos, la ciénaga era muy importante para los indígenas. Los europeos la convirtieron a un lago artificial, inundando la ciénaga. Hoy la agua está salpicado con árboles ahogados, huesos misteriosos. Ahora algunos científicos están intentando a restablecer la ciénaga, a deshacer el daño de nuestros antepasados. Después el verano la ciénaga está muy seca, toda tierra rajada y aisladas matas de la hierba. Una pareja de serpientes negras nadaba en una charca de la agua verde-marrón. Un camino recto conduce a una estatua metálica en la ciénaga, una cabeza con muchas caras pasando como olas sobre su superficie. La brillaba en la luz de la mañana caliente como si la fuera la fuente del calor. Después condujimos hacia un pueblito se llamó Goorambat por más arte de la calle; un artista había pintado un búho enorme del lado de un silo antiguo, con ojos amarillos muy intensos. Un otro artista había pintado un retrato de una santa dentro de una iglesia pocita. Su cara ocupa una pared entera de la iglesia, detrás del púlpito, con una paloma voladora. Me encantó nuestro encuentro con ella, una gigante apenas contenido por el edificio. Aquí se encuentra arte en lugares inesperados; la gente está muy orgulloso de lo, sonriendo y dando la bienvenida a los desconocidos con suyas cámaras. En el camino a la iglesia, un hombre estaba regando las rosas delante de su casa; él nos preguntó, ¿Vais a ver la señora?

25 de marzo

Mi relación con Ben siempre ha incluido espacios: desaparecemos dentro de nuestro trabajo, así que aunque estemos en casa todo el día, sin embargo nuestra cena sienta como un reencuentro. Puedo ver los productos de su trabajo, sus dibujos – los tesoros cómicos Ben trae de sus viajes interiores – pero eso mundo es un misterio, una gran privacidad. El libro actual de Ben es un esfuerzo enorme, doscientas páginas de los dibujos colorados, y su mundo no siente alegre pero serio, hasta sombrío, un esfuerzo coordinado como un maratón. Las semanas pasadas quedamos en una casa con sola una habitación, y la energía de su trabajo, su concentración, llenaba el espacio entero. Yo lo escapé en los pueblos cercanos, en paseos al lado de los ríos, y en baños largos, pero el esfuerzo estresante me seguía en todas partes. Aun las películas veía – El hilo invisible, La ley del deseo – eran sobre la problema de viviendo con un artista. A veces mi propia identidad artística se pone secundaria de la de Ben: mi trabajo principal sea como un marido, como un instructor de vida. Yo alimente él, yo tire él desde su ordenador por unos momentos cortos en el sol, yo regañe él cuando él necesite descansar. Su trabajo implica nosotros ambos, aunque yo no lo compartir. Siendo el amante de un artista no es siempre fácil, y no es un accidente los amantes de Daniel Day-Lewis y Eusebio Poncela en esas películas ambos eran locos, intentando descubrir sus papeles en las vidas de sus hombres importantes. Necesitamos mucha humildad, mucha paciencia, mientras nuestros artistas completan sus obras.

28 de marzo

Como el dinero
quiero cambiar
Como el dinero
quiero moverme
sobre los bordes,
como las nubes
quiero flotar
en mercados extraños

Como el dinero
quiero saber
que
puedes comprar
con mi cara actual
que
puedes comprar

Como el dinero
quiero saber
mi valor verdadero
quiero cambiar
manos, países y nombres

Quiero comprar algo para ti
quiero ser tu regalo

Amor, gástame;
como un átomo
yo reensamblo
en una forma diferente
una cosa extraña
un nuevo mueble

Al mismo tiempo
soy el precio
en la mano del vendedor
valor potencial y flexible
no como tu compra
yo, todavía
como el dinero